Entrega rápida
9,2/10
Teléfono (sólo inglés): + 44 (0) 20 31 29 33 01

¿Qué pantalón de esquí elegir?

Después de haberte enseñado como elegir correctamente tu chaqueta de esquí, vamos a explicarte como elegir el pantalón de esquí que le va bien. Para elegir como se debe dicho pantalón, los criterios son los mismos que para una chaqueta: es importante tener en cuenta la impermeabilidad, transpirabilidad y aislamiento térmico, así como las funcionalidades que se necesitarán durante la práctica.

Transpira, impermeabiliza; transpira, impermeabiliza…

Las nociones de impermeabilidad y transpirabilidad son cruciales en cualquier tipo de ropa técnica y el pantalón de esquí no es una excepción. Sus propiedades te protegen de la humedad y por tanto del frío. La impermeabilidad te protege de la humedad en forma de lluvia y nieve, mientras que su transpirabilidad evacúa el exceso de calor para evitar que la transpiración se enfríe y te dé frío. 

Para que la chaqueta te proteja bien de la humedad, los fabricantes han desarrollado membranas que aseguran impermeabilidad y transpirabilidad a la vez. Entre las membranas más conocidas encontramos, por supuesto, la Gore-Tex, pero también otras tecnologías menos famosas, pero no por ello menos eficientes, como InfiDRY de 686, Dryplay de Picture, Dermizax y DRYOsphere de Scott, etc.
infiDRY membrane
Para medir la impermeabilidad de una tela, se coloca sobre ella una columna de agua y se mide la altura de agua necesaria para que la tela empiece a impregnarse de agua. Esta es la llamada unidad de medida de Schmerber, la cual se indica en milímetros. Los niveles de impermeabilidad más corrientes son 6000 mm., 8000 mm., 10000 mm., 15000 mm. y 20000 mm. Cuanto más elevado es el número más impermeable es la membrana. Actualmente las membranas más eficientes son de 30000 mm.

En cuanto a la transpirabilidad de la tela, esta se mide en gramos por metros cuadrados por franjas de 24 horas. Habrá así indicadores de transpirabilidad de, por ejemplo, 6000 m/m²/24 h, 10000 m/m²/24 h, 20000 m/m²/24 h, etc.

Los niveles de impermeabilidad y de transpirabilidad de una membrana se suelen indicar juntos y abreviados con una K. Por ejemplo, podríamos tener una chaqueta impermeable 10000 mm. y transpirable a 10 000 m/m²/24 con el distintivo 10K/10K.

Tratamiento hidrófugo duradero

Para mejorar la impermeabilidad de los pantalones de esquí, los fabricantes les dan a menudo un tratamiento hidrófugo duradero (en inglés, DWR, Durable Water Repellent treatment). Se trata de una capa protectora que bloquea el agua, pero deja evacuar correctamente el calor. Este tratamiento presenta, en cambio, dos inconvenientes: se degrada con el tiempo y a menudo se hace con productos químicos nocivos para el medio ambiente.

Para paliar estos inconvenientes puedes, por un lado, renovar tu tratamiento con un producto específico (mira nuestro tutorial “¿Cómo lavar la chaqueta de esquí?”) y por otro elegir una marca que utilice productos hidrófugos duraderos sin perfluorocarburos (PFC) como, por ejemplo, la marca francesa Picture Organic Clothing.

Aislamiento térmico para no tener frío

Al no tener órganos, las piernas son una de las partes menos frioleras del cuerpo. Sin embargo, cuando se esquía en altitud, con temperaturas negativas y a toda velocidad, lo cual refuerza la sensación de frío por el viento, viene bien contar con unos pantalones que tengan un buen aislante térmico. Los fabricantes ofrecen aislantes tanto naturales como sintéticos y, dejando de lado el origen de la materia, estos aislantes se distinguen entre ellos por su eficacia térmica. Cuanto más calor aporta un aislamiento por el mismo peso de relleno, menos lugar ocupa, mayor libertad de movimientos otorga y más transpira. 

Para ayudarte en tu elección, siempre incluimos en nuestras fichas producto de los pantalones de esquí una indicación del nivel de calidez, así como su peso de relleno.
thermal insulation pantalones de esquí

Elegir el nivel adecuado de transpirabilidad, impermeabilidad y aislamiento

En función de la práctica que vayas a hacer y de las condiciones climáticas variarán las necesidades de protección contra la humedad y el frío. Si haces esquí de travesía alternarás fases de esfuerzo intenso con fases más reposadas, por lo que necesitarás un pantalón de esquí sin aislamiento y con una buena transpirabilidad. Si lo que haces es únicamente descenso, tendrás que equiparte con unos pantalones con aislamiento para no pasar frío en los telesillas o mientras esquías. La impermeabilidad, por su parte, nunca estará de más ya que te mantendrá siempre seco incluso cuando practiques con mal tiempo. 

Comprobar bien las funcionalidades

  • Receptor RECCO: Esta opción es muy interesante para un pantalón de esquí. Los receptores RECCO envían las señales emitidas por los emisores RECCO que utilizan los rescatadores cuando se detectan víctimas de avalancha. Para los amantes de los “fuera de pista” se trata de una medida de seguridad adicional.
  • Bolsillos: frontales, traseros, argos, con cierre de cremallera, de botones o velcro… ¡comprueba que tienes todos los bolsillos que te hacen falta en tu pantalón de esquí! Los bolsillos con cremallera son los más seguros, por supuesto, ya que no te arriesgarás a perder tu móvil si este se encuentra bien guardado en un bolsillo de cremallera.
  • Cremalleras de aireación, cierres y costuras estancas: Las cremalleras y costuras son el punto débil de los pantalones, porque se trata de una fina puerta de entrada para la humedad. Los pantalones más técnicos cuentan, por tanto, con cremalleras y costuras estancas. Para una mayor transpirabilidad, encontramos además numerosos pantalones de esquí y snowboard con aireación de cremallera para abrirlas o cerrarlas en función del esfuerzo.
  • Conexión pantalón/chaqueta: No hay nada más desagradable que la nieve que se mete en el pantalón tras una caída. Para evitar esto, o bien tienes que usar un peto, o bien elegir un pantalón con un sistema de conexión a la chaqueta para que no haya hueco para que se cuele la nieve. Estos sistemas de amarre, generalmente compuestos de una cremallera o de botones de presión, solo son compatibles con la chaqueta hecha para ese pantalón específico.
  • Refuerzos y polainas paranieve: Presentes en la mayoría de los pantalones de esquí, estas dos funcionalidades son realmente útiles. El bajo de los pantalones de esquí debe estar reforzado ya que son zonas muy solicitadas (golpes de crampones, canto o bastones). Por otro lado, las polainas son muy útiles cuando las metes en las botas de snowboard o esquí antes de deslizarte por la nieve polvo, pues evitan las filtraciones de nieve.
  • Largo ajustable para los niños: Como ocurre con las chaquetas, ciertas marcas te ofrecen pantalones de esquí de largo ajustable para los niños. Si tu niño crece de un invierno para el otro, lo que es muy probable que ocurra, podrás ganar algunos centímetros más para no tener que comprarle unos nuevos. A menudo se trata de un sistema de costura amovible.

¿Peto o pantalón? El eterno debate que divide a la comunidad de esquiadores

Los fans del peto y los del pantalón tienen cada uno sus argumentos. En lo que respecta al estilo, algunos encuentran que el peto está pasado de moda y otros, por el contrario, defienden que su look sigue siendo una clara tendencia. Otros encuentran el peto poco práctico, tedioso de poner y que exige de una mayor manipulación, etc. Sea como sea, este tiene por ventaja ser capaz de evitar cualquier intento de entrada de nieve, un argumento de lo más atractivo cuando nuestra especialidad es deslizarse por la nieve polvo. Los más indecisos tienden a elegir un pantalón de esquí con tirantes.

Auténtico testigo del pasado, aun podemos ver por las pistas algunas combinaciones de esquí. En efecto, unos irreductibles esquiadores resisten ahora y siempre a la evolución natural de la ropa técnica para esquiar y se niegan a despedirse de su peto fosforescente.