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Elegir bien los esquís de clásico

Antes de elegir tus esquís de fondo, es importante definir estrictamente las condiciones de la práctica. Debes saber cuál será su utilización y las ambiciones que tengas. La elección de tus esquís no se hace solo en relación a tu nivel técnico actual, sino también a tu nivel físico, tu entrenamiento deportivo a lo largo del año y tus objetivos de progresión física o técnica a largo plazo.

Por ejemplo, si esquías regularmente, pero sobre todo como actividad de ocio, no necesitarás comprar esquís para una única estación. Es importante las necesidades a largo plazo para que tus esquís se adecúen con tu evolución técnica y física.
Antes de elegir tus esquís de fondo, es importante definir estrictamente las condiciones de la práctica. Debes saber cuál será su utilización y las ambiciones que tengas. La elección de tus esquís no se hace solo en relación a tu nivel técnico actual, sino también a tu nivel físico, tu entrenamiento deportivo a lo largo del año y tus objetivos de progresión física o técnica a largo plazo.

Por ejemplo, si esquías regularmente, pero sobre todo como actividad de ocio, no necesitarás comprar esquís para una única estación. Es importante las necesidades a largo plazo para que tus esquís se adecúen con tu evolución técnica y física.

Algunas preguntas pueden resultar útiles antes de comprar un par de esquís, estas te ayudarán a definir tus objetivos:

¿Qué técnica?: ¿Skating? ¿Clásico?

¿Cuál es mi nivel técnico?: ¿Principiante? ¿Veterano? ¿Experto?

¿Cuál es mi nivel físico?: ¿una hora de deporte a la semana? ¿cinco? ¿diez?

¿Cuáles son mis objetivos?: ¿Paseo? ¿Salida con amigos? ¿Fitness? ¿Entrenamiento? ¿Complemento de actividad? (Bicicleta, running) ¿Carreras de larga distancia?

¿Con qué disfrutaré más?: ¿Tomando aire fresco? ¿Entrenándome de manera intensiva? ¿Esquiando con amigos?

¿Con quién voy a esquiar?: ¿Principiantes? ¿Principiantes deportistas? ¿Deportistas que quieren entrenarse en invierno? ¿Niños?

Y finalmente, voy a comprar material porque: ¿Lo necesito? ¿Me gusta el material y me produce placer renovarlo frecuentemente? ¿Lo necesito como complemento a otros esquís hechos para otros tipos de condiciones o técnicas? ¿Tengo que renovar mi material porque he subido de nivel?
Algunas preguntas simples pueden ayudarte a determinar tus necesidades. Según las técnicas, clásica o skating, habrá diferencias, sobre todo en lo que respecta a la forma física necesaria para hacer la actividad ya que, si bien la técnica clásica es de lejos la más difícil en alto nivel, es la más natural y simple en niveles básicos porque reproduce el movimiento de marcha, pero se añade deslizamiento. Además, es más simple pasearse en clásico que en skating, al menos al principio, pues pasearse en skating requiere de un cierto entrenamiento, no es posible caminar en skating...

Los esquiadores están en la obligación de avanzar constantemente y sin parar porque no disponen de antirretroceso en los esquís. Si se está empezando y se desea hacerlo con el paso de patinador (skating) es útil saber que será físicamente más difícil que empezar en clásico, que se hará con mayor suavidad, así que las salidas podrán ser más largas.

Somos conscientes de que es mucho más impresionante esquiar directamente en skating: las sensaciones al deslizarte serán pronunciadas en las partes planas o en bajada, pero como contrapartida exigirá esfuerzos mucho más violentos en subida. El skating es una técnica que persigue la eficacia y la rapidez, la técnica clásica es «más lenta» cuando no es utilizada en competición, pero puedes permitirte desplazarte por más tiempo ahorrando energía, la esencia misma del esquí de fondo.

Técnica clásica: La elección del sistema de retención

Actualmente en estilo clásico encontramos 5 categorías de esquís ligados a la práctica. La elección de los diferentes sistemas vendrá a menudo ligado al nivel.

Esquís con escamas

Es un buen equilibrio agarre/deslizamiento para los esquiadores principiantes o intermedios que quieren ante todo una zona de apoyo del pie bastante larga para que no haya ningún problema cuando se propulse el pie hacia atrás. Sirven muy bien para los principiantes o para aquellos que quieran mucha comodidad de uso.

Estos esquís son perfectos para largos paseos de baja intensidad, puesto que las escamas tienen a frenar el deslizamiento. Los esquís de escamas son los esquís de clásico más conocidos del sector, sin embargo, les empiezan a hacer la competencia los esquís de piel.

Los esquís de pieles

Es el gran retorno a los esquís de fondo de piel desde hace cuatro temporadas. Su ventaja es que brindan una proporción agarre/deslizamiento tan satisfactoria como los esquís de escamas y lo combinan con zonas de apoyo (pieles) más cortas, por lo que necesitan un apoyo más robusto en el pie de propulsión para no deslizarse hacia atrás. Los esquís de pieles ofrecen un confort superior en fases de deslizamiento y eliminarán el ruido de las escamas.

Los esquís de piel, aunque no son una novedad, están considerados como el futuro de los esquís de fondo para clásico en países como Francia gracias a la eficacia de las nuevas pieles de foca utilizadas para el esquí de travesía.

Los esquís para encerar

Aquí se destinan a los entendidos, competidores o puristas, no obstante, los esquís de clásico para encerar los usa cualquiera en Noruega. Estos esquís necesitan un encerado de retención en la zona de los apoyos, en las zonas donde normalmente se encontrarían las escamas o las pieles.

El encerado es una «ciencia» que necesita un poco más de tiempo y aprendizaje. Sin embargo, cuando se empieza a adquirir más experiencia nos damos cuenta de que los esquís de clásico pueden ser muy diferentes de lo que pensábamos, las cualidades de deslizamiento de unos esquís de cera son claramente superiores (cuando se cuenta con la cera correcta).

Los esquís de clásico con cera son los esquís más selectos del esquí de fondo porque son los más técnicos para esquiar y mantener. Se destinan a los verdaderos aficionados de la técnica clásica.

El clásico: Las elecciones de la gama

La elección de la gama es de lo más sencillo, porque estará directamente ligada a tus apetencias con respecto a la práctica. Si respondiste a las preguntas de la introducción de seguro encontrarás fácilmente la gama adecuada.

Ocio

Unos esquís que estén hechos sobre todo para ayudarte a desplazarte con la mayor simplicidad, no necesitan buenas bases técnicas. Los esquís de clásico para ocio deben permitirte hacer agradables y largas salidas sin preocuparte por los detalles técnicos, todo está hecho para que puedas evolucionar con el máximo confort sobre todo en las subidas en las que tus esquís no deberían retroceder y dejarte el tiempo de pasar tus pies de delante a atrás sin exigir esfuerzo técnico por tu parte. La idea general es que disfrutes de los placeres del esquí nórdico con toda simplicidad, a tu ritmo y como te apetezca.

Deportiva

Esta es la categoría más solicitada actualmente y que reagrupa la gran tendencia del momento: la del fitness o el running. Se trata de una nueva era del esquí nórdico, al convertirse en un instrumento de fitness y una manera de cuidar el cuerpo haciendo trabajar un máximo de grupos musculares.

Los esquís clásicos deportivos son un poco más exigentes técnicamente que los esquís completamente de ocio, pues permiten un deslizamiento más notorio al acelerar al mismo tiempo la velocidad de desplazamiento. Se podría llamar vulgarmente el esquí de jogging... Este necesitará apoyos un poco más tónicos y rápidos, por lo que permitirá trabajar el cardio un poco más eficazmente que unos esquís de ocio.

En lo que respecta a las bases técnicas, es importante acudir al tutorial de estilo clásico para poder apreciar mejor los movimientos que te harán falta. Sin embargo, no los veas como unos esquís difíciles, simplemente más deportivos, como su nombre indica. En esta categoría encontrarás esquís de escamas y esquís de piel.

Las diferencias puramente técnicas de estos esquís en comparación con los esquís de ocio tienen que ver con el largo de la zona de agarre (escamas o pieles) y de la rigidez del cámber. En efecto, unos esquís más deportivos tendrán un cámber más alto que necesitará apoyos más sólidos y bien situados en la parte delantera del pie, como es el caso de las competiciones, cuando queremos una zancada eficaz.

Race/experto

Esta es la categoría más puntera: puede reagrupar esquís de escamas, con pieles o para encerar. Esto dependerá de la altura de los cámbers y del ancho de la zona de agarre. Esta categoría se dirige a esquiadores deportivos y expertos que, además de querer entrenarse físicamente, buscan una calidad de deslizamiento superior.

Esta exigencia hará que se acorte la zona de agarre de los esquís y por ende necesitará de un nivel técnico más elevado que las categorías Ocio o Deportiva. El summum del esquí experto clásico es el esquí encerado que, además de ser más técnico para esquiar, necesitará que conozcas cómo se hace el encerado clásico. Los esquís de clásico Race/expert viven una segunda juventud desde la llegada de los esquís de piel. Estos son menos técnicos en el mantenimiento porque no es necesario encerar la zona de retención y pueden servirse de buenos acabados y zonas de pieles cortas que fomenten el deslizamiento.

El clásico renace gracias a sus nuevas tecnologías, más fáciles, lúdicas y agradables para los neófitos. El aspecto más importante de esta categoría es la ganancia de deslizamiento, además es importante preocuparse por el encerado de las zonas previstas a tal efecto. Si deseas valerte de esta categoría de esquís no dudes en consultar nuestros tutoriales sobre encerado y/o retención para familiarizarte con las técnicas de uso y preparar tus esquís para el mayor disfrute.

La elección de tus esquís

Una vez que tengas claro tu categoría de esquís aún te queda saber un par de cosas más antes de dar con los esquís de tus sueños. Si ya sabes cuáles son tus necesidades, nivel y apetencias es el momento de ponerte con la elección de la talla y la marca. Se trata de una decisión igual de importante.

La talla se elige en concordancia con el peso del esquiador, esto es una cuestión de lógica: si queremos que unos esquís se adhieran bien en las partes de subida es obligatorio hacer la suficiente presión para que la zona de retención (escamas, piel, cera) esté en contacto con la nieve, sin esto te será imposible realizar un empuje eficaz con las piernas. No obstante, también hace falta que tus esquís se deslicen cuando estás en doble apoyo (con los dos pies en paralelo y el peso repartido igualitariamente en los dos esquís). Por estas razones es útil tener claro tu peso y tu nivel antes de elegir.

Aquí va un ejemplo frecuente. Ciertos esquiadores dicen a menudo:

«Mido 175 cm., así que voy a comprar unos esquís de mi altura o de 180 cm. y será suficiente».
¡Esto es un error!

Imaginemos que este mismo esquiador mide 175 cm. y pesa 95 kg., es evidente que necesitará unos esquís con una rigidez más importante que si pesara 65 kg. Para un esquiador de 175 cm. Y 95 kg., el tamaño de esquís adecuado sería de entre 205 y 208 cm.

Imaginemos a un esquiador del mismo tamaño, pero que pese 70 kg. Este podría utilizar un tamaño inferior que el primero, pero sin bajar demasiado, de entre 200 y 203 cm.

¿Por qué? Simplemente porque en unos esquís de clásico hay que tener en cuenta que aproximadamente 30-60 cm. De la longitud de los esquís están dedicados al agarre y no al deslizamiento, de manera que habrá que compensar esto con un largo de esquí más importante para tener zonas de deslizamiento suficiente y esquiar adecuadamente.

Solo existe un caso en el que no hay que comprobar esto: con la gama de esquís compactos, unos esquís de clásico más cortos, anchos, manejables y con cámbers más altos. Estos esquís son a menudo incluidos en la categoría Ocio porque no ofrecen las mismas garantías de deslizamiento que los esquís más estilizados que se encuentran en tamaños superiores.

Ejemplo de tabla para esquís clásicos tradicionales:

45 a 55 kg. Entre 187 y 190 cm.
55 a 65 kg. Entre 192 y 198 cm.
65 a 75 kg. Entre 200 y 203 cm.
75 kg. y más
Entre 205 y 208 cm.
Esta tabla debería ayudarte a encontrar tu tamaño, pero recordando que hay que adaptar esta a tu nivel técnico, si por ejemplo estás en la parte baja de la franja de un tamaño y tu nivel técnico exige que trabajes aún un poco más, será mejor para ti elegir un tamaño de esquís inferior de la franja inferior, en lugar de castigarte en cuanto hagas un doble apoyo.

¡Descubre ahora toda nuestra gama de esquí de fondo clásico!